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I
De todas las cosas bellas
que nos faltan en invierno
¿Qué aman más? —yo, las rosas;
—yo, el aspecto de un bello prado verde,
—yo, la siega dorada,
Cabelleras de los surcos;
—yo, el ruiseñor que canta;
— ¡Y yo, las bellas mariposas!
La mariposa, flor sin tallo,
Que revolotea,
Que se recoge en su red;
En la naturaleza infinita,
¡Armonía
entre la planta y el pájaro!…
Cuando vuelve el verano extraordinario,
Me voy al bosque solo:
Me tiendo en el inmenso pasto,
Perdido en este verde manto.
¡Sobre mi cabeza tumbada,
Allí, cada una a su turno,
Pasa como un pensamiento
De poesía o de amor!
Aquí está, esta es la mariposa “Sátiro”,
Negra y amarilla;
Esta es la “Tornasolada azulada”,
Agitando fulgores
Sobre sus alas
De un terciopelo exuberante y brillante.
Aquí está la “Atalanta” rápida,
Que vuela como un pájaro:
Su ala negra y espléndida
Lleva una gran cinta rojo vivo.
¡Divinidades! La “Colías”, en el espacio,
Como un relámpago relucido…
Pero la gozosa “Sofia” pasa,
¡Y ya solo la veo a ella!
II
Como un abanico de seda,
Despliega
Su manto esparcido de plata;
Y su vestido variable
Es dorado
De un oro verdoso y cambiante.
Aquí está la “Macaón-cebra”
De fiera y de negro a rayas;
La “Medioluto”, de traje fúnebre,
Y la “Hespéride” azul a rayas;
Aquí está la “Argus”, hoja seca,
La “Antíope”, la “Morpho”,
¡Y la “Pavo real” que lleva
En cada ala un ojo de fuego!
Pero la tarde oscurecida nos rodea;
Las “Falenas”
Alzan su vuelo ruidoso,
Y las “Esfinge” de colores oscuros,
En las sombras
Revolotean dando vueltas.
Esta es el “Pavón-nocturno” con ojo rosa
Dibujado sobre un fondo gris,
Que solo vuela en la noche cerrada,
Como los murciélagos;
La “Bombyx” ligustro
A rayas de amarillo y de viento,
¡Y la “Bombyx de roble”
Que no muere en invierno!…
Aquí está la “Esfinge” a la cabeza
Del esqueleto,
Pintada en blanco sobre un fondo negro,
Que el lugareño teme,
En su viaje,
Al ver fugarse la tarde.
Envidio también a las “Falenas”,
Sombríos huéspedes de la noche,
Que revolotean en el prado
A las siete en punto;
Pero ustedes, mariposas que amo,
Ligeras mariposas del día,
¡Todo en ustedes es emblema
De poesía y amor!
III
¡Por desgracia, mariposas que amo,
Dulce emblema,
a ustedes por su belleza!…
¡Un dedo, tu torso,
De pasada,
Lesiona, por desgracia! ¡La delicadeza!…
Una joven niña
De corazón tierno, dulce sonrisa,
Penetra tu corazón con una aguja,
Te contempla, el ojo sorprendido:
Y tus patas son cortadas
Con las uñas blancas que las lastiman,
¡Y tus antenas tensas
Por los dolores de la muerte!…
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