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Estructura tradicional:

Instrucciones para escribir cuentos o novelas


Luis López Nieves

En términos generales, hay dos tipos de estructuras narrativas: la tradicional y la moderna. Esta nota es sobre la estructura tradicional. (Véase aquí mi nota sobre la estructura moderna.)

Desde niños ya somos expertos en la estructura tradicional, porque es la que utilizan casi todos los cuentos de hadas e infantiles que nos contaban nuestros padres. Consiste de cuatro partes:

1. Introducción

2. Desarrollo

3. Clímax

4. Desenlace

1. En la Introducción normalmente se contextualiza la historia. Se indica la época, el lugar, los personajes, etc. Se describe el país, la ciudad, la calle, la casa, la habitación, la cama, la almohada; también los personajes, la ropa que visten, sus modos de transporte, la comida, etc. En fin, se presenta la información que, en opinión del autor, hace falta conocer antes de contar la historia como tal.

Si usamos como ejemplo “La Caperucita Roja”, pues la introducción generalmente indica que “había una vez” una muchacha muy buena y bonita que vivía con su mamá en la orilla del bosque. (“Había una vez” es una fórmula tradicional que significa “hace un montón de tiempo en un lugar impreciso”.) La mamá era de X manera, la nena era de Y manera. Y ambas vivías felices en una casita que era de Z manera. La mamá horneaba postres, la nena jugaba con su muñeca y olía las rosas; en fin, todo era pura felicidad. Y a la muchacha le decían Caperucita Roja porque la mamá le había hecho una hermosa capa roja.

2. El Desarrollo empieza cuando comienza el conflicto. Hasta ahora no ha habido conflicto, todo el mundo es feliz, todos están contentos, pero un día la mamá le pide a la Caperucita que le lleve una cesta de comida a la abuela y le advierte que no entre al bosque porque el lobo se la puede comer. La nena sale, pero de inmediato entra al bosque y se encuentra con el lobo. Ha comenzado el conflicto porque ya existe la posibilidad muy real de que el lobo se coma a la niña.

A partir de ahora estamos en pleno Desarrollo del cuento. Continuamos leyendo porque queremos (necesitamos) saber si la Caperucita se va a salvar o si el lobo malvado se la comerá. La tensión narrativa continúa aumentando. Normalmente la inmensa mayoría de un cuento o novela, la casi totalidad de un cuento o novela, es el Desarrollo.

Llega la escena de la cama. Abuelita, qué ojos grandes. Abuelita, qué orejas grandes. Abuelita, qué dientes grandes. Hasta que de pronto el lobo sadista intenta comerse a la pobre Caperucita. Entonces aparece el cazador y mata al lobo.

Hay muchas otras versiones de este cuento, porque es folclórico y cada persona lo cuenta a su manera. En otras versiones, por ejemplo, el lobo se come a la Caperucita y a su abuela, pero el cazador le abre el vientre al lobo muerto y saca a las dos víctimas. O la abuela está encerrada en la despensa. Etc.

Usemos la versión en que la abuela está encerrada en el ropero y el cazador mata al lobo en el momento justo en que intenta comerse a la Caperucita.

Tan pronto muere el lobo, ha terminado el Desarrollo porque ya no hay tensión narrativa. Podemos dormir tranquilos. La Caperucita se ha salvado.

3. El Clímax es el momento en que el cazador mata al lobo. Es el punto de mayor intensidad en la narración. Y justamente en este punto climático es que termina el Desarrollo porque ha cesado el conflicto. El lobo ha muerto y la Caperucita ya no está en peligro. La razón de ser del cuento, que era contarnos la peligrosa aventura de la Caperucita con el lobo, ha terminado. El Clímax suele ser breve, aunque podría extenderse.

4. En el Desenlace meramente se atan los cabos sueltos de la historia. En una de las versiones más conocidas, llega la mamá a la casa de la abuela. Ella y el cazador sacan a la abuela del cuartito en que estaba encerrada o de la barriga del lobo. La sonriente Caperucita anuncia que aprendió su lección y que nunca volverá a desobedecer a su mamá. Todos sonríen felices y se abrazan. El cazador (soltero) y la mamá (viuda) se miran con una gran sonrisa. Poco tiempo después la mamá y el cazador se casan y todos viven felices para siempre.

En resumen, esta es la estructura tradicional de un cuento o una novela. Es la que muchos autores -conocidos y desconocidos- han utilizado durante miles de años para contar sus narraciones. Sin embargo, ya no se usa mucho porque los autores modernos prefieren usar estructuras modernas.

FIN


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